Con mucha participación de jóvenes se celebró la cabalgata de disfraces, los padres se lo curraron mucho y los coches de la formula I tuvo más participantes que los organizadores de las fiestas con sus coches, incluído el de la policía, todos hicieron pasar un buen rato.
La comisión se despedió, como siempre, desde el balcon de la plaza con regalos , caramelos para los peques y mucho confeti. Despues las amas de casa de aras de los olmos dieron unos cien litros de chocolate con bizcochos para todos los asistentes así, despedían las fiestas.
Una mención especial para la familia los molineros que todos los años nos sos prenden el año pasado el tío julian el molinero por enfermedad y mucho años encima, no salieron. Seguramente por el cansancio del año anterior. Pero este año, aunque en silla de ruedas no quiso perderse la ocasión, y creo que hay Julian para rato, porque sino sale, falta la alegría enlas fiestas:
¡ Un DIEZ para el tío Julían y familia !
(de un amigo) dice una frase popular entre dos amigos.: “limosna a la zorra, sinó, la suelto”.




