- En la mitad de la subida del monte denominado “Muela de Santa Catalina”, se encuentra el Santuario donde esta la milagrosa imagen de Santa Catalina, hallada por un pastor, que según tradición inmemorial e inconcusa autorizada por el licenciado Felipe Algarra, Notario Apostólico, en 4 de septiembrede 1734, en virtud de comisión dada por D. Francisco De Cepeda y Guerrero, Obispo de segorbe, al Dr. Francisco Polo, Cura de dicha villa, nos atestigua la aparición de la Virgen en términos clarividentes.
En el precitado lugar, un pastor llamado marcos, natural de Santa Cruz de Moya Cuenca, apacentando el ganado de un tal Polo de la Villa de Aras en el referido monte, acosado por la sed, fue a beber agua a la fuente que existe contigua al Santuario y entre pinos y romeros vio que habia una pequeña imagen. Cogiola alegremente en sus brazos y llegada la noche se la llevo a su casa del pueblo de Santa Cruz, colocándola decentemente y al ir a visitarla por la mañana siguiente se hallo sin ella. Como de costumbre, el pastor apacentando su ganado,se fue al mismo sitio y con la consiguiente sorpresa vio que la imagen se encontraba en dicho lugar,del mismo modo que el día anterior.
Llevosela por segunda vez a su domicilio y con santa sencillez la cerro en una arca y se acostó a dormir aquella noche sobre ella; pero la mañana siguiente le sucedió lo mismo. Visto este misterio por el pastor, lo puso en conocimiento del señor Cura de Santa Cruz y los dos juntos acudieron al sitio en la que había aparecido y encontrándola en el mismo modo y por tercera vez se la llevaron a Santa Cruz, colocandola en la iglesia, y al día siguiente por la mañana había desaparecido. Acudieron Al mismo lugar y, hallándola por tercera vez, dejándola y fueron entonces al entonces lugar y hoy villa de Aras, dando la noticia a las autoridades. Estas organizaron una solemne procesión, trasladando la Santa Imagen a la iglesia parroquial con animo de edificar una ermita en el lugar de su hallazgo; y habiendose retardado en construirla, la Santa Imagen se volvió a su primer sitio, demostrando querer ser venerada en el lugar de su aparición.
La Ermita o Santuario, con su hospedería, en un delicioso punto veraniego, con un despejada plaza y una copiosa fuente de aguas cristalinas, por su altitud de 1.174,70 metros sobre el nivel del mar, sus aires puros y bello panorama.

